• El grupo de la Roméita

    Desde el año 2013 ha quedado reorganizado un conjunto de minerales, el grupo de la roméita, que se caracterizaba por su complejidad. El grupo de la roméita es un conjunto de minerales de antimonio, productos de alteración supergénica de minerales primarios que contienen éste metal. Su característica común, aparte del contenido en antimonio, es la estructura: son análogos estructurales de los pirocloros.

    El avance del estudio de la estructura de éstos óxidos complejos, ha llevado a definir el supergrupo del pirocloro, que engloba varios grupos de minerales con gran analogía estructural y fórmula general A2-mB2O(OH,F)6-wZ1-n. Según el metal en la posición B, podemos diferenciar varios grupos integrados en el supergrupo:

    • Grupo de la Betafita (titanio)
    • Grupo de Elsmoreita (wolframio)
    • Grupo de la Microlita (tántalo)
    • Grupo del Pirocloro (niobio)
    • Grupo de la Roméita (antimonio)

    El grupo de la Roméita incluye los siguientes minerales:

    • Cuproroméita
    • Fluorcalcioroméita
    • Fluornatroroméita
    • Hidroxicalcioroméita
    • Oxicalcioroméita
    • Oxiplumboroméita

    Estos minerales redefinen especies antiguas, cuyos nombres han quedado obsoletos. El ejemplo mas importantes es el de la Bindheimita. La mayor parte de los ejemplares con ésta denominación, se corresponden con la Oxiplumboroméita o bien mezclas de ésta con otros minerales del grupo o intermedio con la Fluorcalcioroméita con la que forma una serie de mayor a menor contenido en plomo y de menor a mayor contenido en calcio. Otro nombre obsoleto resultante de la redefinición de éste grupo es el de roméita que, en la mayoría de los casos, se corresponde con la Fluorcalcioroméita.

    Otro mineral clásico que ha quedado obsoleto a la luz de la nueva clasificación, es la estibiconita, que aún no está completamente aclarada, pero parece corresponder con una mezcla de diferentes fases del grupo de la Roméita junto con un óxido complejo de antimonio con la estructura del pirocloro, pero no bien definido todavía. Los ejemplares con los nombres antiguos no tienen por qué corresponderse exactamente con un nuevo mineral del grupo; por ejemplo, no necesariamente todos los ejemplares anteriormente conocidos como Bindheimita son correspondientes con la Oxiplumboroméita unicamente, pudiendo ser mezcla de fases  o intermedios de series. La similitud estructural y de composición de éstos minerales hace que su reconocimiento exacto no sea sencillo, aunque es posible. Algunos ejemplos:

    La Oxiplumboroméita de Sierra Gorda (Cartagena, Murcia)

    En algunas minas de la zona de Cartagena-La Unión, como en las situadas en Sierra Gorda y la famosa mina San Camilo, se han recogido ejemplares muy interesantes de una pseudomorfosis de Oxiplumboroméita tras Bournonita:

    oxiplumboromeita sierra gorda

    Este mineral se ha formado por alteración de un cristal previo de Bournonita, que constituye la fuente de antimonio y plomo. Obsérvese en la imagen los pequeños cristales de Cerusita y un pequeño cristal cúbico de Fluorita.

    oxiplumboromeita sierra gorda2

    Otro ejemplo de pseudomorfosis: Un cristal de Bournonita reemplazado por Oxiplumboroméita.

    La Oxiplumboroméita de Torrenueva (Ciudad Real)

    En una antigua mina de antimonio de Torrenueva, cerca de las famosas minas de Almuradiel, se podían recoger vistosos ejemplares de Oxiplumboroméita pseudomórficas de, posiblemente, estibnita.

    08-11-19_022753_M=A_R=6_S=3

     

    En éste caso, la oxiplumboroméita tiene un contenido mas elevado de calcio; es común que haya cierto grado de sustitución de plomo por calcio y de calcio por plomo en la Fluorcalcioroméita, dado que forman una serie.

    La Fluorcalcioroméita de mina Santa Matilde (Las Herrerías, Almería)

    Recientemente hemos podido caracterizar sin ambigüedad la especie en ejemplares procedentes de ésta mina, en forma de una pseudomorfosis tras ¿estibnita?:

    fluorcalcioroméite

    El mineral aparece sobre (y en parte incluido) en Barita. Seguramente, antes de la redefinición del grupo de la Roméita y del supergrupo del Pirocloro, estos ejemplares se habrían clasificado como estibiconita: una pseudomorfosis muy rica en antimonio, de color banco a crema o rosado, que ha reemplazado cristales previos de estibnita. Sin embargo, el mineral se puede distinguir muy bien por una combinación de análisis elemental (SEM-EDS) y espectroscopía Raman:

    Spectrum fcr 2

     

    El mineral de la imagen contiene aprox. un 8% de plomo, coherente con el hecho de que forma una serie con la oxiplumboroméita. Su composición se corresponde muy bien con la definida para la especie, de fórmula (Ca,Na)2Sb5+ 2O6(F,OH). Sin embargo, sólo éste análisis no es suficiente, por lo que complementamos la identificación estudiando el espectro Raman:

    fluorcalcioromeite 3

    En la línea azul se aprecia el espectro de la Fluorcalcioroméita, con la banda dominante de antimoniato. Si lo comparamos con el espectro de la Oxiplumboroméita (linea roja), se observa la similitud en la banda principal del antimoniato, lógica teniendo en cuenta la similidad estructural y la coordinación equivalente del Sb en ambos minerales. Pero los dos espectros son distintivos, apareciendo bandas adicionales que, en especial realizando un cuidadoso postprocesado del espectro, pueden identificarse.

    El estudio cuidadoso de éste tipo de minerales oxidados es necesario, ya que son muy frecuentes las mezclas de especies, encontrándose cristales bifásicos o polifásicos (con dos o mas minerales). Por ejemplo, en las muestras de la mina Santa Matilde se puede encontrar ésta situación:

    fluorcalcioromeite 2Se observa la banda de Sb-O(OH) de la Fluorcalcioroméita-Oxiplumboroméita y una banda adicional que se corresponde con el sulfato del Yeso. Es por tanto una mezcla de fases minerales. Si simplemente se realiza un análisis elemental, puede observarse un exceso de calcio que puede llevar a una conclusión incorrecta, ya que no podríamos distinguir entre ambos minerales. Este es un buen ejemplo de cómo la combinación de técnicas estructurales y composicionales nos ayuda a resolver la identificación de un ejemplar.

     

     

     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

8 + one =